Que me queda de vida/ Por: Daniel Raymond
¡A veces simplemente no hay nada que entender! Un camino se pierde en un laberinto rojo, es la sangre que palpita en las venas rotas... Mortales absurdos, ¡Eso es! No existirán respuestas para todo, es triste estar solo, solo el dulce sabor de los colores, el sueño, alivian, pero....¿Qué hay de la muerte? ¿Es eso el final? Terminar con todo de una vez dejar el dolor de una vez un dolor rabiante que hace escribir delirios al borde del sueño.
¿Acaso no es cierto que el amor es inmortal?
...no lo es
¡ESTAN PROVOCANDOME!, ¡eso es!... la mentira es obvia.
Guardo un recuerdo en mi brazo, un circulo de carne quemada, recuerda que siempre abran venas rojas por ti... NUNCA jamás te perderé aunque estés lejos, aunque no existas, aunque no nazcas aunque todo sea mentira todo, todo, todo el mundo, porque estas grabada a fuego en mi alma, marcada para siempre en mi mente... Nunca jamás... recuerda SIEMPRE en mi...
pobre tonto...
Escucho el mundo sazonado de silencio... es una delicia, es lo mejor... no todo es perdición, no me cansare de perdonarte.
Perdón...
¡¡¡¡¡PERDON!!!!!! Soy solo frascos de vidrio vacíos, muertos, rotos. ¿Acaso soy capaz? ¿Soy yo el que debo?, ¿e pedido lo justo?, ¿ese perdón? ¿Debo pedir a mi alma secuestro, debo hacer que me olvides, desatar ligaduras y dejar caer engranajes, perderme para siempre pensando en ti en un eterno dolor para que seas libre?... o...ya lo eres
Entonces ya no me queda nada.

